La rehabilitación de este piso en Chamberí parte de una premisa clara, la total transformación de un piso de muchas habitaciones y ningún espacio reconocible, en una vivienda hedonista donde poder acoger a amigos en un gran salón, poder cocinar mientras se reúnen en torno a una isla, poder tener invitados en una suite magnífica y, por supuesto, albergar un gran dormitorio donde hallar refugio al final del día.
Con esa idea, se demolió por completo todo lo existente y se proyectaron cuatro grandes zonas: el salón, la cocina y los dos dormitorios, y en una gran caja central de nogal se alojaron los baños.
Se buscó un hilo conductor en los materiales: y mientras todo el piso era recorrido por una alfombra de roble en corte punta hungría; en los revestimientos resaltaba el nogal americano, los mármoles blancos y el vidrio acanalado, que deja pasar la luz a los baños pero mantiene la intimidad.
Las zonas de servicio como cocinas y baños, usan la piedra que aporta la dureza y la limpieza, y una elegancia atemporal. El resto de espacios se caracterizan por ser lienzos claros, que permiten ser un papel en blanco para las obras de arte del propietario, pero a la vez son cálidos gracias a madera de roble y nogal.
En definitiva, un hogar donde se respira la armonía de los materiales que no tienen edad.
Autor:
Miriam Alonso Barrio
Equipo:
Marta Alonso Barrio
Fotógrafos:
Javier de Paz García
Promotor:
Privado
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