La reforma de esta vivienda se planteó de forma sencilla pero efectiva. Reconfigurando la distribución de la cocina, se logró transformar por completo la dinámica de usos de la planta baja.
Originalmente, la cocina tenía una planta irregular y cerrada. Con su apertura total, ahora se conecta visualmente tanto con el recibidor como con el salón, generando una mayor amplitud y continuidad espacial.
La separación con el recibidor se resuelve mediante una estructura de cerrajería en hierro natural, mientras que con el salón se define mediante una península con barra, ideal para desayunos y comidas informales.
El mobiliario de cocina, lacado en blanco, se combina con una encimera de mármol blanco Ibiza, aportando luminosidad y elegancia. El toque de color y personalidad lo pone el suelo, revestido con baldosas de cemento hidráulico de Mosaista, que añade carácter artesanal y calidez al conjunto.
Autor:
Miriam Alonso Barrio
Equipo:
Marta Alonso Barrio
Fotógrafos:
Miriam Alonso Barrio, Marta Alonso Barrio
Promotor:
Privado
Colaboradores:
Taller.1



